ABSTRACT

  •  
    No tiene un nombre concreto,
    pero la técnica de danza aérea
    creada por Emiliano Pellisari
    es única en el mundo
    y está patentada.
     
    La Repubblica

  • Danza en el Infierno de Dante.
    Y como dice el director artístico de la Filarmónica Romana:
    «Pellisari ha ideado un recorrido chamánico
    con el carácter de las epopeyas que estamos acostumbrados a ver
    en las películas hollywoodienses, un viaje iniciático como los de
    Orfeo o Eneas, si sobrevives a ellos ya no volverás a ser el mismo».
     
    Corriere della Sera

  •  
     
    Los seis bailarines sobre el escenario no se limitan a danzar:
    ¡vuelan! ¿Cómo es posible? Así nace Inferno,
    donde los condenados de Dante se transforman
    en bailarines que fluctúan en el aire.
     
    Il Venerdì

  •  
    Por una vez, el título no es una trampa para ilusos,
    sino una promesa mantenida de manera paciente,
    rigurosa y a menudo genial […] gracias al trabajo técnico-crítico,
    paciente y original, de un joven filósofo con experiencia
    en dirección cinematográfica, Emiliano Pellisari.
     
    Resto del Carlino

  • Un cuerpo femenino y uno masculino vuelan
    en el espacio oscuro aferrándose a una nube de tul,
    sobre las punzantes modulaciones vocales de un aria de ópera.
    Se alcanzan, se arriman, se unen.
    ¿Qué querrá decirnos el mago que ha dado vida
    a esa fulguración estática de nuestra mirada?
     
    Del Teatro.it

  • Ángeles y demonios que se enfrentan en el espacio
    en duelos espectaculares. Luces acrobáticas, actores voladores,
    filas de almas que caen al suelo como hojas en otoño…
    podría ser la descripción de un cuadro pintado por Escher o Bosch,
    pero en realidad estamos hablando del nuevo espectáculo
    de Emiliano Pellisari INFERNO.
     
    La Repubblica

  •  
    El ejercicio circense se conjuga con la danza,
    la pasión se transforma
    en escultura corpórea y la música
    vehemente se convierte
    en una poliédrica forma de vida llena de sorpresas.
     
    Il Messaggero

  • Danza, acrobacias, mímica, música,
    diseño de luces y efectos especiales se funden
    para ofrecer imágenes que tienen
    como objetivo sorprender y
    encantar a los espectadores,
    acompañándoles en un viaje al Infierno.
     
    La Stampa

  • Cuerpos que desafían la gravedad,
    juegos imposibles para el ojo y por tanto
    también para la mente.
    Un reto a la curiosidad del espectador,
    pero también una extraordinaria gratificación para la vista,
    en un entrelazamiento de coreografías y escenografías.
     
    Il Giornale

LO QUE DICEN DE NOSOTROS

  •  
     
     
     
     
     
     
    Emiliano Pellisari,
    42 años, no es un coreógrafo sin más:
    Tal vez sería más adecuado definirlo
    un arquitecto del cuerpo humano.
     
    Vittoria Ottolenghi
     
     
     
     
     
     
     

  • En cuanto tuve ocasión atravesé Italia y
    vi Inferno todo entero en el Teatro Comunale de Monfalcone.
    El público asistía asombrado y entusiasta.
    Emiliano estaba tranquilo.
    Su artesanalidad abarcaba desde las complicadas elecciones artísticas
    a la comunicación, el presupuesto, las cuentas, el equipo de sonido y las luces.
    Difícil encontrar a una persona que,
    conduciendo personalmente el camión
    con las escenas y compartiendo la vida con sus bailarines,
    fuese al mismo tiempo un creador de extraordinario talento visionario
    hasta el punto de conseguir recrear, sin recurrir al lenguaje,
    la poesía de la obra dantesca. Nació un gran entendimiento y
    un gran proyecto: La Trilogía sobre la Divina Comedia.
    A Inferno siguieron Cantica II y Paradiso.
    Estoy muy contenta de haber contribuido, aunque sea
    en una pequeñísima parte, a lanzar a un artista sui generis y
    una obra de gran fantasía.
     
    Lucia Bocca Montefoschi
    Directora Teatro Olimpico, Roma

  • Las mujeres y los hombres, terrestres y divinos,
    mortales e inmortales de los que Dante habla
    en la Divina Comedia no son cuerpos,
    sino inteligencias, memorias, visiones, deseos, ideas: almas.
    Y las almas no pesan. Esta intuición física y poética
    es el punto de apoyo desde el que emprende, literalmente,
    el vuelo el montaje de Emiliano Pellisari. […]
    Desde el Infierno hasta el Paraíso, el viaje se desmaterializa poco a poco:
    las referencias, que nunca son realistas, al principio se reconocen
    en los episodios y en los diferentes protagonistas del Poema,
    para ir haciéndose después cada vez menos evidentes.
    Y al mismo tiempo, el corazón visual del
    espectáculo se enfoca cada vez más
    en la comprensión y restitución de la progresiva
    pérdida de sí del hombre Dante,
    en el prevalecer de un estupefacto sentir espiritual,
    de una suspendida y cándida ligereza.
     
    Sandro Cappelletto
    Director Accademia Filarmonica Romana

  •  
    Ciertas obras literarias son como torres altísimas
    que parece imposible escalar.
    Intentar la escalada imposible de
    la descripción de la Divina Comedia
    no es solo un error estratégico-estético, es un error lógico.
    Con un solo verso Dante es capaz de
    inventar un mundo entero que
    ni siquiera un largometraje podría
    representar exhaustivamente.
    Se necesita, por tanto, una operación
    que salte a pies juntillas el dilema estético
    (o sea, cómo poder describir la Divina Comedia).
    Emiliano Pellisari realiza un descarte lógico-estético
    creando un mundo imaginativo,
    donde las leyes de la física son anuladas,
    como en un gran, increíble, cuadro pictórico viviente.
     
    Alessandro Masi
    Director Società Dante Alighieri, Roma

  •  
    Sobre el escenario, seis bailarines se mueven,
    vuelan en el aire y crean figuras irreales.
    Inspirado en las maravillas del teatro barroco y sostenido
    por los actuales recursos tecnológicos,
    Emiliano Pellisari, autor de esta performance total,
    es el inventor de un arte coreográfico único,
    en la encrucijada entre magia, ilusión y circo.
    Sus bailarines, como liberados de la fuerza de gravedad,
    fluctúan en el aire al ritmo de músicas que van
    del rock a la música clásica.
    Inspirado en los más famosos cantos de Dante,
    llamando en causa a Magritte y Escher
    en su universo surrealista,
    Pellisari nos conduce a un sueño
    con los ojos abiertos de estupefaciente belleza.
     
    Anne-Catherine Sutermeister
    Directora de Búsqueda y Desarrollo
    en la Alta Escuela de Teatro La Manufacture, Lausana

Emiliano Pellisari,
42 años, no es un coreógrafo sin más:
Tal vez sería más adecuado definirlo
un arquitecto del cuerpo humano.


Vittoria Ottolenghi

 

 

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00 00 Dall'inferno al paradiso the best SP

Pellisari ha ideado
un recorrido chamánico
con el carácter de las epopeyas
que estamos acostumbrados a ver
en las películas hollywoodienses,
un viaje iniciático como los de
Orfeo o Eneas, si sobrevives
a ellos ya no volverás a ser el mismo


La Repubblica

Las mujeres y los hombres, terrestres y divinos,
mortales e inmortales de los que Dante habla
en la Divina Comedia no son cuerpos,
sino inteligencias, memorias, visiones, deseos, ideas: almas.

Y las almas no pesan. Esta intuición física y poética
es el punto de apoyo desde el que emprende, literalmente,
el vuelo el montaje de Emiliano Pellisari.

Desde el Infierno hasta el Paraíso, el viaje se desmaterializa poco a poco:
las referencias, que nunca son realistas, al principio se reconocen
en los episodios y en los diferentes protagonistas del Poema,
para ir haciéndose después cada vez menos evidentes.

Y al mismo tiempo, el corazón visual del
espectáculo se enfoca cada vez más
en la comprensión y restitución de la progresiva
pérdida de sí del hombre Dante,
en el prevalecer de un estupefacto sentir espiritual,
de una suspendida y cándida ligereza.

Bailarines que desafían la gravedad
e imágenes extraordinarias
aparecen desde la oscuridad
en un carrusel de efectos sin fin.
Un mundo donde lo real y lo virtual
se mezclan en un caleidoscopio
de imágenes sorprendentes inspiradas
en los más famosos cantos dantescos.

La Repubblica

 
Bailarines que desafían la gravedad e imágenes extraordinarias
aparecen desde la oscuridad en un carrusel de efectos sin fin.
Un mundo donde lo real y lo virtual se mezclan
en un caleidoscopio de imágenes sorprendentes inspiradas
en los más famosos cantos dantescos.
 
Un Infierno paradójico como Escher,
absurdo como Magritte, cruelmente caravaggesco.
Un espectáculo donde el diseño de la luz,
la música y los efectos especiales se conjugan con la danza,
la atlética circense y la mímica.
 
La música étnica y world recrea atmósferas ultramundanas
en las que la energía y el ritmo apremiante se alternan con la calma y
la meditación de los momentos poéticos.
 
El Infierno es un espacio teatral en el que se anula la física de la realidad
y todo se muestra como en un sueño con ojos abiertos.

Emiliano Pellisari realiza
un descarte lógico-estético
creando un mundo imaginativo,
donde las leyes de la física
son anuladas,
como en un gran, increíble,
cuadro pictórico viviente.

Alessandro Masi
Director Società Dante Alighieri, Roma

En Cantica II, el Medievo fantástico de Dante
está representado a través de imágenes alegóricas de gran sugestión.
 
Cuerpos desnudos que se entrevén entre grandes tejidos semitransparentes,
una gran falda blanca y ligerísima planea en el aire mágicamente,
pelotas blancas voladoras crean la arquitectura
de un espacio ultramundano: el del Purgatorio
es el mundo «decorado» por el homo faber.
 
Los bailarines actúan en el espacio por medio de atrezos de escena:
las escaleras de Escher aparecen desde el techo con los bailarines
que caminan invertidos cabeza abajo.
 
Los bailarines actúan en un mundo sofisticado y elegante,
en atmósferas barrocas imaginativas.
 
Hacen de fondo musical los grandes clásicos,
de Bach a Mozart, de Vivaldi a Satie,
con pequeñas incursiones de contemporáneo
con autores como Xenakis.

Las mujeres y los hombres,
terrestres y divinos,
mortales e inmortales
de los que Dante habla
en la Divina Comedia no son cuerpos,
sino inteligencias, memorias,
visiones, deseos, ideas: almas.
Y las almas no pesan.

Sandro Cappelletto
Director Accademia Filarmonica Romana

Sur le spectacle de Comix
plane l’haute lumière de l’illusionnisme,
de la musique, qui avec la technique
du mouvement associés
à la sculpture corporelle
de la danse athlétique,
se fusionne en une représentation surréel,
un cirque, une fable.
 
teatro.org

 

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